dias luna
Dias luna
He sido fiel a uno de los cuatro4 horoscopos que reviso diariamente y he evitado los edificios largos, las calles sin farolas y los dulces baratos. Tambien me aconsejaba acercarme al planeta bebé, y por eso me he buscado un txiki-park con mi sobrino Haritzeder, donde el café era tan horrendo que he decidido encender una camara digital de video que llevaba de estreno. Porqué el café es tan horrendo, señorita?, y la pobre camarera, que se dá la vuelta y me trae otra taza mientras el abuelo de al lado remarca
Mi sospecha y aprovecha para hablar de sus nietos, monica e iker, gemelos que hoy cumplen tres3 años. Yo le digo que estoy con mi sobrino, que tiene 5cinco, y que me hubiera gustado tener éste local cuando yo tenia cinco5 años. Seguramente hubiera tenido otro tipo de complicidad con mi generación. Cuando el abuelo exige su otro café, yo miro desde la camara los juegos en los que se distrae mi sobrino hasta que unos dedos se cuelan en la mirilla de la microcamara. No me lo puedo creer, es ana!!!!!!!!
la beso despues de pedir un descafeinado con leche de makina, que hoy, claro, no le apetece. Prefiere un martín bianco, de los que tomábamos cuando nuestra relacion estaba en bianco y no en negro.la vuelvo a besar para recuperar el tiempo perdido y me anuncia que ha cambiado de movil y por eso no ha podido recibir mis llamadas, y por eso no ha podido localizarme, que yo en el telefono fijo nunca estoy. Y solo hablamos de telefonos cuando llega mi sobrino tremendamente sudado y me pregunta si ella es mi novia. Yo veo la luna en el exterior y le invito a ana a tomar unos delicatessen en un nuevo bar de CATALunya que han abierto en la ciudad. Iré sin el siño, le anuncio.
Estamos sentados en el mejor rincón del mundo, con vino y patatas alrededor, y una musica de Lluis Llach que nos embriaga más y mejor. Ana hoy ha decidido olvidarse de todo, le veo chispita y me lanzo a contarle mis ultimas aventuras. En el gaztetxe de tolosa, durante las últimas rondas de coca , nekane me bajó la bragueta y despues de hacerme torero se abrió las piernas hasta la madrugada. Luego me dijo que pasaba de mi, y que no se me ocurriera preguntar por ella. Ana se rio. Y le conté tambien lo del centro talasoterapia, donde aquella amazona de la bicicleta se me presentó en la ducha con su sexo en la mano. Yo estaba tan cohibido que no me corrí, y aunque ella se mostró fiera, debo reconocer que me falló algun elemento para finiquitar aquella historia. Ana se volvió a reir, ahora con carcajadas, y de lo borracha que estaba, seguro que no recuerda la mitad. Porque ya ha puesto fecha a la boda.
Astigar14
Martxoa006
